La clave contra la caries: controlar la placa bacteriana.

La clave contra la caries: controlar la placa bacteriana.

El correcto cepillado del depósito blando que se adhiere al esmalte de los dientes es fundamental para prevenir enfermedades bucodentales y, a menudo, el mal aliento, según advierte el Colegio de Dentistas de Alicante

 

Evitar este problema pasa, en primer lugar, por una correcta higiene bucodental

Evitar este problema pasa, en primer lugar, por una correcta higiene bucodental

El Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Alicante (COEA) advierte de la estrecha relación existente entre la acumulación de placa bacteriana en los dientes y ciertas enfermedades bucodentales como la caries, la gingivitis o la periodontitis.

Evitar este problema pasa por conocerlo, en primer lugar, por una correcta higiene bucodental, en segundo término, y por la periodicidad adecuada en nuestra visita al dentista.

¿Qué es la placa bacteriana?

La placa bacteriana, también conocida como placa dental, es un depósito blando que se forma en la superficie de los dientes. Tiene un color entre blanquecino amarillento.

El contacto de la saliva con el esmalte de los dientes produce una fina película adquirida sobre estos. Esta capa protege las piezas dentales contra los ácidos que consumimos, principalmente contra los azúcares, pero a la vez permite que se adhieran al diente entre 200 y 300 tipos de bacterias.

Si se deja que las bacterias y los gérmenes proliferen sobre la superficie de los dientes, se unan a materiales de origen salivar y a restos de comida, se produce una pasta blanda que queda pegada a los dientes y que es posible ver a simple vista. Eso es la placa bacteriana, esa pasta blanda que, al ser así, blanda, puede ser retirada fácilmente con una correcta higiene.

La placa permite que se adhieran al diente entre 200 y 300 tipos de bacterias

¿Qué enfermedades puede provocar?

Producir placa bacteriana no es por sí mismo un problema de salud, pero su proliferación puede provocar su endurecimiento y con él aparece el sarro, así como distintas patologías más y menos graves. Desde la caries a la gingivitis (sangrado de encías) e incluso la enfermedad periodontal (desde una simple inflamación de las encías hasta una enfermedad grave que puede dañar los tejidos blandos y los huesos que sostienen los dientes, provocando incluso su caída).

“El control de la placa bacteriana es fundamental para prevenir la caries y la periodontitis, ya que en la placa se acumulan los gérmenes que pueden causar estas enfermedades”, explica el Colegio de Dentistas de Alicante.

Mal aliento

Otro problema, menor en términos médicos, pero grave para el que lo padece, es la halitosis. La acumulación de sarro es uno de los factores que pueden provocarla.

Si el paciente deja que las bacterias se acumulen en los dientes, las toxinas que éstas producen descomponen trozos de comida en la boca y generan gases de olor desagradable, causante del mal aliento, un problema inquietante para el que lo padece.

¿Cómo evitar la acumulación de placa?

La placa bacteriana, antes de convertirse en sarro, tiene una composición blanda que principalmente puede ser tratada con el cepillado suave y técnicamente correcto, después de las comidas y al levantarse y acostarse.

Correcto cepillado de los dientes

Sólo con el cepillo dental se consigue eliminar buena parte de la placa, pero en ocasiones, entre los dientes se acumula la placa y restos de comida, con lo que el uso del hilo o seda dental se convierte en fundamental. También se pueden usar irrigadores dentales como complemento, pues hay rincones donde el cepillo no tiene capacidad para acceder.

La placa se adhiere no sólo a los dientes, sino también a la lengua y las encías. La pasta dental y los enjuagues bucales, siempre bajo la supervisión de nuestro dentista, pueden ser un gran aliado para esta lucha higiénica.

Los dientes deben quedar limpios tras un cepillado que debe ser técnicamente adecuado y contar con un mínimo de precisión, con varias pasadas en la superficie del diente hasta que ésta quede suave y resbaladiza.

A su vez, el Colegio de Dentistas de Alicante aconseja “una revisión semestral o, al menos anual, por parte del profesional de su confianza. Él será quien paute las mejores medidas higiénicas, entre las que puede estar también la limpieza dental en la clínica, que el paciente debe seguir para controlar la acumulación de placa y evitar el sarro y el resto de patologías”.

fuente: diario información-Colegio de dentistas Alicante